Manejo de Crisis Psiquiátrica: Qué Hacer y a Dónde Acudir
Manejo de Crisis Psiquiátrica en Mendoza en Mendoza Digital.
Una crisis psiquiátrica es una situación aguda en la que una persona pierde, de forma parcial o total, la capacidad de manejar lo que siente o piensa, con riesgo para sí misma o para otros. Puede ser un intento o plan de suicidio, un episodio de agitación, una ruptura con la realidad o una descompensación intensa. Saber cómo actuar en los primeros minutos puede marcar la diferencia. Esta página es una guía para familiares, amigos y para quien atraviesa una crisis.
Primero, pedí ayuda
Si estás en crisis o pensando en hacerte daño, no esperes a tu próxima consulta: en Mendoza podés llamar a la Línea 148 (opción 0), un servicio gratuito del Gobierno provincial con atención las 24 horas, todos los días. Si hay un peligro inmediato, llamá al 911. Para menores de 18 años, la Línea 102. También atiende el Centro de Asistencia al Suicida, de forma gratuita, en el 0800-345-1435. Pedir ayuda a tiempo no es exagerar: es la forma más segura de proceder. Si la persona está en riesgo, llevala a una guardia psiquiátrica o pedí una ambulancia.
Señales de que una crisis se está gestando
Hablar de no querer vivir o de ser una carga, despedirse o regalar cosas importantes, aislarse de golpe, cambios bruscos de humor o de conducta, no dormir durante días, agitación o ideas que no coinciden con la realidad, consumo excesivo de alcohol o sustancias, o decir que ya tiene un plan son señales que merecen atención inmediata. Muchas crisis dan avisos: tomarlos en serio permite actuar antes.
Ante ideas de suicidio
Preguntale de forma directa y sin rodeos si está pensando en quitarse la vida: hablar del tema no lo provoca, y muchas veces alivia. Escuchá sin juzgar ni discutir, no prometas guardar el secreto, no la dejes sola y alejá del lugar los objetos con los que podría hacerse daño, incluidos medicamentos. Acompañala a pedir ayuda profesional. Si hay un plan o un intento reciente, es una urgencia: llamá al 911 o llevala a la guardia.
Ante agitación o pérdida de contacto con la realidad
Mantené la calma y una distancia segura. Hablá con voz baja y frases cortas, no discutas con lo que la persona dice ver o creer ni te rías de ello, reducí los estímulos (ruido, gente) y evitá el contacto físico o los intentos de sujetarla salvo que haya un peligro inmediato. Si hay riesgo para ella o para otros, llamá al 911. Si ya tiene un tratamiento, avisale a su equipo.
Ante una intoxicación
El consumo de alcohol u otras sustancias puede desencadenar o agravar una crisis. Si hay pérdida de conciencia, dificultad para respirar, convulsiones o confusión intensa, es una urgencia médica: llamá al 911. No intentes que la persona «se le pase» sola ni la dejes durmiendo sin controlar su estado. Cuando pase la fase aguda, será necesario evaluar también el consumo; podés ver psiquiatría de adicciones.
Qué conviene evitar
Evitá minimizar («no es para tanto», «pensá en positivo»), culpar, amenazar, gritar, dejar sola a la persona si hay riesgo, enfrentarla con la familia o difundir lo que pasó sin su consentimiento. Tampoco conviene esperar a que «se le pase» cuando hay señales claras de peligro. Y si vos sos quien está en crisis, no necesitás justificar tu malestar para pedir ayuda: alcanza con que lo sientas.
Si quien está en crisis es un adolescente
En adolescentes, las crisis pueden manifestarse con enojo, aislamiento, conductas de riesgo o cambios bruscos de hábitos, y no siempre con tristeza. Si un adolescente expresa deseos de morir o se lastima, tomalo con total seriedad: hablá con él o ella sin retarlo, acompañalo a pedir ayuda y consultá de inmediato. Para menores de 18 años está la Línea 102, y la guardia del CIPAU atiende urgencias de adolescentes. Para el abordaje médico, podés ver psiquiatría infantil y adolescente.
Cuidar a quien cuida
Acompañar una crisis agota. Pedí apoyo a otros familiares o amigos, turnate para acompañar y buscá un espacio propio cuando pase la urgencia. Cuidarte no es egoísmo: te permite sostener el acompañamiento en el tiempo.
Después de la crisis
Pasada la emergencia, lo más importante es el seguimiento: una consulta con un psiquiatra en pocos días, y acordar con la persona y su familia un plan para las próximas crisis (con quién hablar, a dónde ir, qué teléfonos llamar). En tiempos de una internación psiquiátrica se explica cómo se organiza el alta cuando hubo internación, y en cómo elegir un psiquiatra, cómo encontrar a quien acompañe el tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre el manejo de una crisis psiquiátrica
¿A quién llamo si alguien está en crisis en Mendoza?
A la Línea 148 (opción 0), gratuita y con atención las 24 horas; ante peligro inmediato, al 911; para menores de 18 años, también la Línea 102.
¿Preguntar por el suicidio puede empeorar la situación?
No: preguntar de forma directa y sin juzgar no provoca la idea y suele aliviar a quien la tiene.
¿Qué hago ante una persona agitada o fuera de la realidad?
Mantené la calma, hablá con voz baja, reducí los estímulos y no discutas con lo que dice; si hay riesgo, llamá al 911.
¿Debo dejar sola a la persona en crisis?
No, si hay riesgo; acompañala hasta que reciba ayuda profesional y alejá los objetos con los que podría hacerse daño.
¿Qué hago después de la crisis?
Programá cuanto antes una consulta con un psiquiatra y acordá un plan para futuras crisis.